Microcuento

Era tan fuerte el ruido que le envolvía que ni tan si quiera podía escuchar sus latidos. Se sentía perdido, confundido, desorientado...sólo quería salir de allí. Todo dolía, todo molestaba, todo inquietaba. Compró afecto. No funcionó. Silenció dolores. Pero el ruido no cesó. Se vendó los ojos y el amor le atrapó. 

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