Microcuento

De carácter aventurero y espíritu libre pasaba los días entre batallas con el ánimo de conquistar cada uno de sus miedos. De andar firme y mirada alegre devoraba la aparente rutina convertida en novedad por saber esgrimir de cada instante una experiencia. Jamás indiferente, o bien eso creía. En ocasiones fantástica, en circunstancias bellas. Conocía bien a su enemigo, vivía justo arriba. A veces le aplastaba y otras le paralizaba. Pero ella nunca se rendía y a poco que se despistaba una sonrisa le clavaba. Siempre vencía, siempre luchaba. Sencillamente... vivía.

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