La eterna pregunta

Llevaba ya varios años haciéndose la misma pregunta y no hallaba respuesta. En la mayoría de ocasiones la huía y focalizaba la atención en sus responsabilidades pendientes.  Pasaba días encerrado trabajando, días enteros escuchando música y días distraídos entre afectos. Pero en cuanto tenía un instante de vacío, la tristeza le envolvía y esa irresoluta cuestión le desnudaba el alma. Una cálida noche concluyó que sería conveniente, por la importancia que tenía lo que estaba en juego, tratar de encontrar la respuesta. 

Buscó en motivaciones, ilusiones, proyectos y metas un resquicio de felicidad asegurada tras la obtención de algunas de éstas. Pero no, nada de esto le garantizaba lo más mínimo, pues un simple tropiezo le podía arrebatar todo ello. A falta de imaginación, decidió pedir ayuda. 

Sentado en la parada del metro le esperaba Félix. Ambos comenzaron su paseo mientras le explicaba con gran lujo de detalles de qué se trataba aquella dichosa pregunta que ni un minuto de tregua concedía. En aquel mismo instante, Félix vio a lo lejos un joven que yacía en el suelo del parque. Sin apenas ropa, carcomido y temblando intentaba encontrar la postura perfecta para conciliar el sueño. Ante esto, Félix le propuso: "hagamos una cosa, invita a este hombre a tu casa, dale ducha y alimento, y mañana nos vemos en el mismo lugar".  Sin comprender bien el propósito de éste ante tal sugerencia y permaneciendo incrédulo pues, no pensaba que iba ser aquello la respuesta a su pregunta, le obedeció.

Aquella noche fue realmente perfecta. Recibió uno de los regalos más valiosos que jamás podría haber imaginado, aquel hombre que acogió en su casa le brindó la sonrisa más tierna y sincera que jamás había recibido. Se le encogió el alma. Sintió como su vida se llenaba de sentido. Aquella misma madrugada, obtuvo respuesta de la manera más sorprendente, inesperada, fortuita, impensable y bella. La solución no estaba en él mismo, estaba fuera. Cómo no se le podía haber ocurrido antes. "Está claro" se dijo. Yo he nacido para amar. 



                  M.

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