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Mostrando entradas de enero, 2014

Microcuento

Llegó el orgullo y arrasó con todo. Lo derribó, lo destrozó, lo aniquiló, lo exterminó... lo mató. Sucumbió el amor y con él, nosotros. 

El amor

El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción . Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos. Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal. Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos. Si realmente queremos amar, tenemos que aprender a perdonar. El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.                                                                          Madre Teresa de Calcuta.

Robert Doisneau

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Robert Doisneau fotógrafo francés nacido en 1912 muestra la vida como debería ser. Espectacular. 

No te rindas III

Vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas por favor no cedas, aunque el frio queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se calle el viento, aun hay fuego en tu alma, aun hay vida en tus sueños, porque cada dia es un comienzo, porque esta es la hora y el mejor momento, porque no estas sola, porque yo te quiero.                                                                     Mario Benedetti.

No te rindas II

No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo.                                                                                    Mario Benedetti.

Canta con la vida

Cuando se ama no se sufre y si se sufre hasta se ama el mismo sufrimiento, y a que la medida del amor es amar sin medida. Entonces s i no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir? Y s i cantas sólo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás.                                                                                                                       S. Agustín.

No te rindas I

No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo.                                                                              Mario Benedetti

Microcuento

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Era una chica de palabra, para ella el amor era una decisión. Un sentimiento distraído que brotaba y se marchitaba como un poema más de Bécquer no le dignificaba. Busco más, y ¿Saben qué?Fue feliz. Murió amándole. 

La decisión

Lo verdadero no entendía de descanso, permanecía latente en el corazón a la espera de la decisión. Decide, siempre decide -le decían-, no te vayas a quedar con la duda y el futuro te venga rindiendo cuentas. Fracasada y abatida, estaba exhausta de caminar entre senderos sin llegar jamás a pisar ninguno de ellos. El miedo le tenía bloqueado el corazón, pero ella no se conformó. Huyó. Huyó mil y una vez. Huyó de ella, huyó de la mediocridad, huyó del mundo. Por primera vez en su vida, se olvidó de los demás y supo el sendero que le había estado esperando durante aquellos años de indecisión. Comprendió que la vida, era, es y sería una decisión.