Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2012

A dormir

Antes de acostarme me apetecía escribir algo. Qué bien se siente uno cuando hace lo que debe en cada momento y no lo que le apetece. Hacía tiempo que no tenía la sensación de haber aprovechado al tiempo. Aprovechar el tiempo, sí. Me doy cuenta que lo que pienso que hago libremente, me acaba esclavizando. Cuesta vencerse a uno mismo y controlar las apetencias, pero una vez vencidas es tal la sensación de satisfacción con uno mismo que, sin duda, vale la pena la lucha.  Pues nada, que así siga. A leer y a dormir. Ah! y se me olvidaba! A rezar.

Creo

Bueno, después de un tiempo de hablar mucho y hacer poco (o mejor dicho, nada) llega el momento de cambiar las tornas. Este miércoles comenzaré, es cuaresma. No entiendo porque tanto miedo a decir que uno es creyente, supongo que está mal visto. Pero bueno, esta última semana me he dado cuenta que si nadie te critica es mala señal, eso querrá decir que no vives. La verdad es que cuando te enteras te duele, te pica, hasta te llega a afectar en tu estado de ánimo, pero realmente así es la vida, jamás podrás gustar a todo el mundo. Qué fácil es decirlo y cuando tiempo dedico a intentarlo. Inútil. Pues nada, ya sabeis una cosa más de mi, soy creyente. Ya teneis una razón para condenarme. Adelante.

Brillo

Imagen
Cuando el corazón se agita, se preocupa, se ahoga...te busco. Siempre te encuentro, más o menos visible, pero jamás me dejas indiferente. Nada impuro proviene del exterior pues solo nace del interior del corazón del hombre, del mío; y sin embargo, no das la espalda, estas conmigo, me calmas. Me recuerdas quién soy,  me levantas la mirada y le retornas su brillo... me dignificas. Nada ni nadie puede destruir esta magia. Gracias. Que raro que de mi boca salga esta palabra, siempre rechazándome, rechazando todo cuanto tu haces por mí. Supongo que llega un momento que te das cuenta que o te quieres o nadie lo hará por ti, pues lo que parecía amor va bajando de nivel hasta caer en la mediocridad, pues tú lo permites... porque piensas que no lo mereces, que hay millones de personas que valen más que tú. Qué engañada. Quien soy, ahí esta el todo. Iluminada por ti, amada por ti, para siempre. No permitirás que resbale mi pie, tú no duermes.

Escribo por ti, escribo para ti.

Son en aquellos momentos cuando soy consciente de tu libertad como persona creada para hacer bien, en los que temo que te vayas, sin más, y jamás vuelvas. Verte marchar a lo lejos del camino, tan distanciado de mi, sabiendo que unos planes te esperan, y que yo, no formaré parte de ti; y me siento, no aguanto de pie. Pensar que hay una posibilidad, que nada es para siempre, que todo es efímero, y descubrir en mi si realmente estoy dispuesta a soportar el riesgo sabiendo que el sufrimiento me aguarda para recordarme de nuevo mi pecado de necia al creer  que podía ser... real. ¿Merecerá la pena?  Se que no soy la misma, que mis sandalias ya han recorrido mucho camino, y que de golpearme de nuevo, no volvería a perder el sentido. Pero también se, que en caso de irte, yo también lo haré. Si estoy aquí es por ti, si pienso esto es por ti, si tengo miedo es por ti. Yo no pertenezco a esto, no fui hecha para darme a mi misma, y tú, en el fondo, creo que también lo sabes. ...